Opumi participó de un espacio de reflexión sobre deporte femenino, liderazgo e inclusión, donde se abordaron las barreras que enfrentan niñas y mujeres y las oportunidades que surgen cuando se generan espacios seguros y equitativos.
El deporte puede ser mucho más que una competencia. Puede convertirse en un espacio de aprendizaje, participación, autonomía y liderazgo. Sin embargo, para miles de niñas y mujeres, el camino dentro del ámbito deportivo continúa marcado por desigualdades, estereotipos y barreras que dificultan tanto el acceso como la permanencia.

Con esta mirada se presentó Campeonas: Deporte, infraestructura y liderazgo para la igualdad, una iniciativa que propone utilizar el deporte como una herramienta para transformar realidades y reducir las brechas de género.
En este marco, Opumi formó parte de este espacio de intercambio y aprendizaje, acompañando una propuesta que, aunque no está vinculada específicamente a la temática del VIH, comparte un principio fundamental con el trabajo de la organización: la construcción de espacios más inclusivos, seguros y respetuosos de los derechos.
¿Por qué muchas niñas dejan el deporte?
Uno de los principales puntos abordados durante la presentación fue el abandono deportivo durante la adolescencia.
Según los datos compartidos, las niñas abandonan el deporte alrededor de los 14 años, con una tasa de abandono cercana al doble de la registrada entre los varones.
Detrás de esta realidad aparecen diferentes factores: estereotipos de género, acoso, falta de espacios seguros, responsabilidades de cuidado, dificultades económicas y la ausencia de referentes femeninos.
También se señalaron otras desigualdades dentro del deporte profesional. Entre los datos presentados se destacó que el 76 % de las futbolistas profesionales combina el deporte con otros trabajos o estudios, mientras que un 50 % no cuenta con contrato ni una remuneración justa.
Estas cifras permiten comprender que la desigualdad no aparece solamente cuando una niña decide comenzar a practicar un deporte. También puede acompañarla durante todo su recorrido.
Infraestructura, formación y articulación: tres claves para transformar
Campeonas propone trabajar sobre tres grandes componentes.
- Infraestructura inclusiva y segura
No alcanza con disponer de una cancha. Los espacios deportivos deben ser seguros, accesibles y adecuados para todas las personas.
La propuesta contempla mejorar instalaciones existentes, generar nuevos espacios deportivos comunitarios, garantizar iluminación y accesos seguros, incorporar equipamiento y establecer mecanismos de prevención y atención ante situaciones de violencia.
Un aspecto especialmente importante es la participación de las propias niñas en la gestión de estos espacios, para que puedan apropiarse de ellos y reconocerlos como lugares propios.
- Formación integral
El deporte también puede ser una puerta de entrada para hablar de temas que van mucho más allá de la actividad física.
Por eso, el proyecto plantea talleres para adolescentes sobre liderazgo, salud psicofísica, nutrición deportiva, igualdad de género, derechos, violencia de género y rutas de atención.
La formación también alcanza a equipos técnicos y directivos de clubes, además de familias, hinchadas y organizaciones comunitarias.
- Articulación institucional
Otro de los pilares es el trabajo conjunto entre instituciones públicas, organismos vinculados al deporte, organizaciones de la sociedad civil y otros actores.
La construcción de igualdad requiere justamente eso: que diferentes sectores trabajen de manera articulada para generar oportunidades reales y sostenibles.
Natalia Rodino: liderazgo femenino desde la experiencia
Uno de los momentos que enriqueció el encuentro fue la participación de Natalia Rodino, quien compartió su experiencia y reflexionó sobre los desafíos y oportunidades que atraviesan las mujeres que buscan desarrollarse en ámbitos deportivos.
A partir de su experiencia vinculada a River Plate, Rodino abordó cuestiones relacionadas con la participación femenina, la construcción de espacios de liderazgo y la necesidad de incorporar una perspectiva de género dentro de las instituciones deportivas.
Su presentación puso sobre la mesa tres desafíos particularmente importantes para las mujeres que llegan a posiciones de liderazgo: la falta de referencias femeninas, la soledad y la gestión de recursos.
La ausencia de referentes puede hacer que muchas mujeres sientan que están abriendo un camino prácticamente solas. Y cuando finalmente llegan a espacios de decisión, aparecen nuevos desafíos: gestionar recursos, generar alianzas, sostener equipos y demostrar que el liderazgo femenino no es una excepción, sino una parte necesaria de cualquier estructura deportiva.
Pero esos desafíos también pueden convertirse en oportunidades.
Rodino destacó la importancia de inspirar a otras personas, incorporar la perspectiva de género y construir alianzas, entendiendo que el liderazgo no consiste únicamente en ocupar un cargo, sino también en abrir puertas para quienes vienen detrás.
El fútbol femenino también construye comunidad
Las experiencias presentadas alrededor de River Plate permitieron observar otra dimensión del fenómeno: el crecimiento de los espacios de participación de mujeres vinculados al fútbol.
La existencia de grupos de mujeres, encuentros, espacios de debate y organizaciones de aficionadas demuestra que la relación de las mujeres con el deporte no se limita a estar dentro de una cancha.
También participan, organizan, lideran, acompañan, opinan y construyen comunidad.
El desafío está en que esa participación tenga cada vez mayor reconocimiento y pueda traducirse en una presencia efectiva en los espacios donde se toman decisiones.
De apropiarse de una cancha a apropiarse de una oportunidad
Uno de los testimonios compartidos durante la presentación de Campeonas resume de manera muy clara el impacto que puede generar una intervención de este tipo.
“La cancha está ubicada en el centro del barrio. Esta cancha solo la utilizaban los varones del complejo y con el proyecto las niñas se apropiaron del espacio y la comunidad se acercó a mirarlas y alentarlas, generando un empoderamiento grupal y de cada jugadora.”
La frase permite entender que construir igualdad no siempre comienza con grandes transformaciones.
A veces comienza simplemente cuando una niña siente que también tiene derecho a ocupar una cancha.
Y cuando esa niña encuentra un espacio donde puede jugar, sentirse segura, ser escuchada y desarrollar sus capacidades, el impacto puede ir mucho más allá del deporte.
Una nueva generación de mujeres líderes
Los datos presentados durante la jornada muestran que permanecer vinculadas al deporte puede generar beneficios que trascienden la práctica deportiva.
La propuesta de Campeonas plantea que invertir en deporte significa también invertir en liderazgo, salud, autonomía y oportunidades.
El objetivo, entonces, no es únicamente formar deportistas. Es contribuir a que más niñas y adolescentes puedan convertirse en mujeres capaces de ocupar espacios de decisión y liderazgo dentro y fuera del ámbito deportivo.

Desde Opumi, acompañamos estos espacios
Para Opumi, participar de este tipo de encuentros significa ampliar la conversación sobre inclusión y derechos, reconociendo que las desigualdades pueden manifestarse en diferentes ámbitos de la vida social.
Campeonas propone mirar el deporte desde otra perspectiva: como un espacio donde también se construyen oportunidades, vínculos, autonomía y liderazgo.
Porque una cancha segura puede ser el comienzo de algo mucho más grande.
Cuando una niña puede jugar, permanecer y crecer dentro del deporte, también estamos creando condiciones para que mañana pueda liderar.
Campeonas no se trata solamente de deporte. Se trata de igualdad, oportunidades y de garantizar que las mujeres también tengan un lugar en todos los espacios donde se construye el futuro.
